Habían pasado ya dos meses desde la última vez que esta chica había pagado a su casero. Ciertamente inquilina gordita sometida por el dueño de piso en Barcelona. Porque cuando decide hablar con él, él ya tenía una respuesta. No pudo pensar otra cosa el dueño del piso que al estar solo y con esta habitación alquilada a ella, podía aprovecharse de su cuerpo haciéndole fotos desnuda. Ella al principio no quería, pero al ver que solamente serían fotos no dudó en pagarle con imágenes sensuales. Total, ella no perdería nada y ganaría un techo donde vivir porque dinero no tenía.
Ella pensaba, no me parece mal, ya que ahora mismo no tengo ni un euro. Puesto que me ido de casa dejando a mi marido abandonado, porque ya no le aguanto. Además esta manera de posar desnuda para otro, puede ser y es una venganza de dar mi cuerpo a otro hombre que se ponga cachondo conmigo. Con esta inquilina gordita sometida. Porque si tengo que elegir entre dominar y someterme, prefiero lo segundo.
Morbo casero con fotos de inquilina gordita sometida
Su casero le contó que solo serían fotos, pero al estar los dos solos en el piso porque ella he había contratado una habitación, a él le daba igual dinero que fotos desnuda. Porque estaba sin nadie ni mujer ni nada, y notar a una gordita caliente cerca y en pelotas para él, le subiría el ánimo.
Así que dado el motivo desolador del hombre, la mujer que era compasiva y hasta sumisa, le dijo que no pasaba nada que ahora mismo se iba quitando la ropa. Y así y de esta manera se quedó desnuda. Tenía unas tetas caídas pero golosas para el casero que nunca probó, tenía un culo asimétrico ya que estaba BBW madurita y patizamba, pero el morbo no se lo quitaba nadie.
Ponte así, así y de la otra manera. El casero, cachondo perdido veía cómo su inquilina gordita y entradita en carnes se abría más a él en las fotos porno caseras. Porque la verdad a ella no le importaba. De hecho era una venganza para su actual marido. Que ella se mostrase para otro y darle su preciada raja que nunca probó el casero mirón.


