Era un día lluvioso, mi padre había salido a comprar. Desde hacía tiempo ya no vivíamos solos. Ella había ocupado el lugar de mi madre. Una mujer desconocida, una madrastra pero que no cumplía con esa connotación negativa que implica ser madrastra, porque conmigo, era muy cariñosa.
Hoy en el trabajo con la señora mayor
Tengo 22 años y estando trabajando hoy, me acordé una señora mayor caliente, de uno de estos relatos en los que un joven se folla a una abuela. Trabajo en un sitio donde la que manda debe tener lo menos sesenta años. La verdad que a veces me dan ganas de mandarla a la…pero otras … Leer más